Sin cuenta · Sin nombre real
Un chat aleatorio anónimo: abres, te toca alguien y hablan. No hay cuenta que crear, ni nombre real que dar, ni perfil que rellenar. Si no encaja, saltas — y no queda nada tuyo dando vueltas.
Empezar sin cuentaGratis para empezar · Vídeo, voz o solo texto
La palabra se usa para muchas cosas distintas, y conviene ser preciso — sobre todo con lo que no significa.
Que no haga falta una cuenta para empezar
Que el sitio no tenga normas
Que no des tu nombre real, ni apellido, ni correo a la otra persona
Que puedas hacer lo que quieras sin que nadie reporte
Que no quede un perfil tuyo dando vueltas para que lo busquen después
Que la otra persona no vea tu cara si enciendes la cámara
Que al colgar no tengas que borrar nada de ningún lado
Que sea imposible que alguien grabe por su lado — eso no lo garantiza ninguna videollamada
Nada de esto hace falta para que dos personas hablen cinco minutos. Lo único que eliges al entrar es el modo: vídeo, voz o texto.
Si enciendes la cámara, la otra persona te ve la cara. Eso es obvio pero se olvida: el anonimato aquí es de identidad, no de imagen. Nadie sabe cómo te llamas ni dónde vives, pero si te ven, te ven.
Quien quiera las dos cosas —no dar datos y tampoco salir en cámara— tiene una salida directa: entrar solo con texto, o solo con voz. Es el mismo chat aleatorio, con la cámara apagada.
Y en cuanto a grabaciones: nadie puede impedir del todo que alguien grabe por su lado, aquí ni en ninguna otra videollamada. Lo que sí controlas es qué se ve detrás de ti y qué cuentas. Eso está explicado con más detalle en esta guía.
Sin cuenta, sin nombre, sin esperar. El siguiente desconocido ya está esperando.
Empezar al azar